🟡*La restauración del óleo de la Virgen de Candelaria culmina la recuperación de los bienes muebles BIC de la Hacienda de Las Palmas de Anaga*
*La actuación responde a una demanda histórica de los vecinos de Taganana y permitirá conservar piezas del siglo XVII y XVIII de alto valor patrimonial*
El Cabildo de Tenerife ha culminado la recuperación y restauración de los bienes muebles declarados Bien de Interés Cultural (BIC) vinculados a la Hacienda de Las Palmas de Anaga, una intervención patrimonial de gran complejidad técnica en la que destaca especialmente la restauración del óleo sobre lienzo de la Virgen de Candelaria, pieza central del conjunto histórico-artístico de la antigua ermita.
Las restauraciones han supuesto una inversión de 30.000 euros aportados por el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias.
La actuación fue posible gracias a una operación previa de evacuación realizada en julio de 2024 por el Consorcio de Bomberos de Tenerife, que trasladó las obras desde un enclave aislado y sin acceso rodado, en condiciones de extrema dificultad orográfica, garantizando en todo momento la integridad de las piezas.
En este sentido, el Cabildo de Tenerife aprobó en Consejo de Gobierno la aceptación de la donación de varias piezas artísticas y religiosas vinculadas a la Hacienda de Las Palmas de Anaga, realizada por su propietaria, Candelaria de Fátima Camejo Gallardo. Esta cesión ha permitido la restauración, conservación y puesta en valor de un conjunto patrimonial de gran relevancia para la isla.
La restauradora Candelaría García incidió en la necesidad de haber recuperado las piezas que “no habrían aguantado un inverno mas y se hubiera perdido, por lo que ha sido una restauración sin precedentes”.
El óleo de la Virgen de Candelaria, datado en torno a 1680 y atribuido a un maestro activo en Tenerife, presentaba un grave estado de deterioro como consecuencia de la humedad persistente, filtraciones, repintes de baja calidad y actos vandálicos. La intervención ha permitido recuperar la policromía original del siglo XVII, eliminando añadidos posteriores y devolviendo a la obra su lectura estética y su coherencia histórica.
Junto al lienzo, se ha intervenido el marco-retablo original que lo acompaña, concebido como una unidad indivisible, así como la escultura de San Gonzalo de Amarante y otras piezas devocionales que formaban parte del ajuar litúrgico de la ermita.
Una vez restauradas, las obras han sido depositadas de forma temporal en la Ermita de Santa Catalina, en Taganana, también declarada BIC, al reunir las condiciones adecuadas de seguridad, conservación y uso religioso, manteniendo su vinculación con la comarca de Anaga.
La presidenta del Cabildo insistió en que “esta actuación no supone abandonar la Hacienda de Las Palmas de Anaga, sino proteger sus bienes más frágiles mientras se avanza en medidas que permitan garantizar la conservación futura del conjunto patrimonial”.