post thumbnail image


FINADOS. La memoria de nuestros mayores

Por Josemi Quintero

Después de haber asistido a charlas, escuchado testimonios, conocido muchas de nuestras tradiciones y, sobre todo, haber vivido algunos de aquellos momentos durante mi infancia, cada vez siento más interés por conocer cómo nuestros antepasados entendían la muerte y se relacionaban con el recuerdo de quienes ya no estaban.

Pienso en nuestros abuelos y bisabuelos, en aquellas casas donde Finados tenía un significado especial. Las reuniones familiares alrededor de una mesa, las castañas asadas, las nueces, las almendras y los higos pasados. Pero, sobre todo, aquellas conversaciones en las que se recordaba a los familiares fallecidos, se contaban sus anécdotas y se mantenían vivos sus nombres.

También estaban tradiciones como el Pan por Dios, las velas encendidas en recipientes con aceite, las oraciones por las ánimas, las visitas a los cementerios y las flores que se depositaban sobre las tumbas. Un universo de costumbres y creencias populares que formaba parte de nuestra identidad canaria.

Nuestros mayores hablaban de las ánimas benditas, de promesas, de aparecidos y de aquellas historias que pasaban de generación en generación. Algunas despertaban curiosidad, otras cierto temor, pero todas formaban parte de una manera muy particular de entender la vida y la muerte.

Hoy me pregunto cuánto queda de todo aquello. ¿Conocen nuestros hijos y nietos cómo vivían Finados sus abuelos? ¿Saben qué significaban aquellas costumbres?

No tengo nada en contra de Halloween ni de las nuevas celebraciones. Cada generación tiene sus propias formas de disfrutar. Pero creo que no debemos permitir que las nuevas costumbres terminen haciendo desaparecer las nuestras.

Este Finados podríamos recuperar algo tan sencillo como reunirnos en familia, compartir unas castañas y hablar de quienes nos precedieron. Preguntar por nuestros abuelos y bisabuelos, escuchar sus historias y transmitirlas a quienes vienen detrás.

Amigos míos, conservar nuestras tradiciones también es conservar nuestra memoria.

Que no se pierdan los Finados, ni las historias de nuestros mayores. Porque en la memoria de quienes se fueron también está escrita una parte de lo que somos.

Josemi Quintero




IR A LA FUENTE